Redescubrimiento


Hace poco que me he re-descubierto a mí misma como una chica joven, sana y bella. Y como dice la canción, no fue de casualidad, ni iluminación divina: era algo que tenía que pasar tarde o temprano.

No siempre fui gordita —de hecho, de pequeña comía más bien poco—, pero todo cambió cuando empecé a creer que me merecía un cruasán de chocolate (o dos) después de mis extraescolares de aerobic, patinaje, baile, etc. Desde entonces, no recuerdo un día en que mis curvas formaran parte de quien era, soy y ojalá sea para el resto de mi vida

Créeme cuando te digo que he intentado todas las dietas del libro, y las que no están en el libro también. Durante un breve periodo de mi vida, perdí 12 kg en tres meses y si quieres te puedo contar cómo lo hice — viviendo un infierno: fumando como un carretero, comiendo estrictamente ensaladas verdes y haciendo hora y media de ejercicio diario. Para mi cuerpo, perder ese peso extra fue como darle un retoque al maquillaje a media noche: llamarás la atención un par de horas, pero a la mañana siguiente te vas a arrepentir durante días. Tres meses de mala dieta y excesivo ejercicio trajeron dos años de anemia, ansiedad y problemas estomacales. Dos años, para tres meses de verme "bien", que no sana. 

Y lo reconozco, lo hice mal, la cagué a nivel Burt Lancaster y me estaré arrepintiendo durante más tiempo del que viva. Pero ese error siempre formará parte de ese puzle que ha encajado hace poco: que me quiero tal y como soy y no voy a recurrir a más sufrimiento para intentar encajar con la normalidad, con los estándares de la sociedad. 

Ahora como sano, más sano que cualquiera de los que me rodean, y es más que posible que no haya adelgazado un gramo. Es más, de hecho diría que comer de todo, mis caminatas mañaneras y dejar de sentirme culpable por si un domingo me como una crêpe de mantequilla de cacahuete y mermelada, se ha llevado toda la suciedad de mi cuerpo y me ha dejado en un punto en el que perder peso no es más que un extra, algo que no importa si ocurre o no. 
Y si piensas que es complicado entender a mi máquina de pensar, intenta meterte en la tuya y decirme que vives una vida simple, feliz y ordinaria. Y te diré: 

¿Para qué quieres "ordinario" cuando puedes tener "extraordinario"? 

Share on Google Plus

About Ingrid Cocoon

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.

1 comments :

  1. Tu ho has dit, sis: todo debería basarse en sentirse sanos, física y mentalmente. Si eso significa curvas, bienvenidas sean.

    ResponderEliminar