Por suerte, no somos la primera generación de mujeres que sufre de semejante infierno y hay varias alternativas que hemos probado o tenemos intención de probar que quizá sean la solución que buscas. Lo que sea para poder colgar el cartelito de "No más rozaduras" en tu entrepierna. Ahí van:
Infinitas gracias a mi querida amiga Eva (@evey_nj) por hacerme este post mucho más fácil de escribir con sus sabios consejos.
Mallas de ciclista: Una solución old-school a los roces, pero que no resulta del todo cómodo por la temperatura que puede acumular la tela. Si eres friolera, quizá te sea útil, pero en nuestro caso, sólo lo recomendamos para una ocasión especial como, por ejemplo, una boda.
"A mi lo único que hace que no me rocen las piernas ha sido siempre llevar unas mayas de ciclista debajo del vestido, pero dan TANTO calor." —Eva
Stick antifricción de Compeed: Originalmente, se usa para los pies, pero siendo las reinas del reciclaje y de las alternativas que somos, puede considerarse una solución temporal para el roce. La sensación es parecida a la vaselina, pero mucho menos pringoso. ¿Lo único malo? Que debes ir reaplicándolo cuando se pasa el efecto.
"El año pasado una amiga me dijo que ella había probado el antifricción para pies de Compeed, pero en los muslos. No es efectivo 100%, seamos sinceros, pero tus 3 o 4 horitas aguantas sin rozar, y es bastante pequeño el tubo, asi que siempre lo puedes llevar en el bolso y volver a ponerte en caso de que empieces a notar la rozadura." —Eva
Crema antifricción de Aptonia: Está enfocada para deportistas y no evitan la acción del roce en sí, pero es muy efectiva para el alivio del después. Es una crema bastante espesa, así que debes esperar a que tu piel la absorba bien, pero el dolor desaparece casi instantáneamente. Puedes encontrarla en Decathlon, o en otras tiendas de deporte.
"La sensación de frescura al ponértela da mucho gusto y hace que desaparezca el dolor, pero no lo recomiendo para evitar las rozaduras. Digamos que apaga el fuego, pero no lo previene." —Ingrid
Braguitas antirozaduras: Hasta ahora, la mejor solución que hemos probado en relación calidad-precio. Son de tela fina y transpiran, son baratas y fáciles de encontrar. En nuestro caso, las conseguimos en el mercadillo por 3€, pero estoy segura de que en cualquier mercería o tienda de ropa interior podéis encontrarlas. Es importante que, si no sabes tu talla exacta, puedas probártelas porque una talla más o menos podría hacer que el fenómeno "arremangarse" las convirtiera en tanga.
"¡¡SON UNA MARAVILLA!! Eso sí, hay que tener cuidado al comprarlas, tienen que ser justo de tu talla, si no, se arrugarán hacia arriba y no harán bien su trabajo. ¡Y lo mejor es que el tejido es tan fino que se secan en nada!" —Eva
En general, creo que la mejor experiencia ha sido con las braguitas antirozaduras, así que le daremos el premio ganador. También es conveniente tener siempre algo a mano para aliviar el dolor en caso de que, incluso usando uno de estos métodos, suframos de pequeñas rozaduras, así que para eso recomendaríamos la crema de Aptonia.
Cosas que NO hemos probado:
Pantalón moldeador de H&M: Quizá sea útil, o quizá sea lo mismo que las mallas de ciclista pero con efecto push-up. Las perneras son largas pero muy ajustadas y el único color disponible es el negro, el cual retiene la calor como una estufa. De momento, según la descripción no lo recomendaríamos para un uso diario, sólo para ocasiones especiales. Podéis echarle un vistazo aquí.
Corpitol emulsión: Como la mayoría de productos de esta lista, ésta loción tampoco está hecha específicamente para las rozaduras, sino para las úlceras por presión en áreas con más hueso que carne, pero suponemos que puede ser igual de útil. De todas formas, debe aplicarse unas 4 o 5 veces al día por lo que podemos deducir que no debe ser el Santo Grial en cuanto a evitar las rozaduras. De todas formas, habrá que probarlo para asegurarse.
Bandelettes: Ésta última alternativa parece ser el invento del siglo en cuanto a nuestro pequeño problemita. No teníamos ni idea de que existían las bandelettes hasta que leímos el post de WeLoverSize.com. A pesar de no haberlas probado todavía, es quizá lo que más ganas tenemos de probar porque, además de evitar las rozaduras, es un accesorio que puede hacerte sentir tan sexy como unas medias de encaje (y nunca deberíamos decir "no" a sentirnos sexy).
Crema antifricción de Aptonia: Está enfocada para deportistas y no evitan la acción del roce en sí, pero es muy efectiva para el alivio del después. Es una crema bastante espesa, así que debes esperar a que tu piel la absorba bien, pero el dolor desaparece casi instantáneamente. Puedes encontrarla en Decathlon, o en otras tiendas de deporte.
"La sensación de frescura al ponértela da mucho gusto y hace que desaparezca el dolor, pero no lo recomiendo para evitar las rozaduras. Digamos que apaga el fuego, pero no lo previene." —Ingrid
Braguitas antirozaduras: Hasta ahora, la mejor solución que hemos probado en relación calidad-precio. Son de tela fina y transpiran, son baratas y fáciles de encontrar. En nuestro caso, las conseguimos en el mercadillo por 3€, pero estoy segura de que en cualquier mercería o tienda de ropa interior podéis encontrarlas. Es importante que, si no sabes tu talla exacta, puedas probártelas porque una talla más o menos podría hacer que el fenómeno "arremangarse" las convirtiera en tanga.
"¡¡SON UNA MARAVILLA!! Eso sí, hay que tener cuidado al comprarlas, tienen que ser justo de tu talla, si no, se arrugarán hacia arriba y no harán bien su trabajo. ¡Y lo mejor es que el tejido es tan fino que se secan en nada!" —Eva
En general, creo que la mejor experiencia ha sido con las braguitas antirozaduras, así que le daremos el premio ganador. También es conveniente tener siempre algo a mano para aliviar el dolor en caso de que, incluso usando uno de estos métodos, suframos de pequeñas rozaduras, así que para eso recomendaríamos la crema de Aptonia.
Cosas que NO hemos probado:
Pantalón moldeador de H&M: Quizá sea útil, o quizá sea lo mismo que las mallas de ciclista pero con efecto push-up. Las perneras son largas pero muy ajustadas y el único color disponible es el negro, el cual retiene la calor como una estufa. De momento, según la descripción no lo recomendaríamos para un uso diario, sólo para ocasiones especiales. Podéis echarle un vistazo aquí.
Corpitol emulsión: Como la mayoría de productos de esta lista, ésta loción tampoco está hecha específicamente para las rozaduras, sino para las úlceras por presión en áreas con más hueso que carne, pero suponemos que puede ser igual de útil. De todas formas, debe aplicarse unas 4 o 5 veces al día por lo que podemos deducir que no debe ser el Santo Grial en cuanto a evitar las rozaduras. De todas formas, habrá que probarlo para asegurarse.
Bandelettes: Ésta última alternativa parece ser el invento del siglo en cuanto a nuestro pequeño problemita. No teníamos ni idea de que existían las bandelettes hasta que leímos el post de WeLoverSize.com. A pesar de no haberlas probado todavía, es quizá lo que más ganas tenemos de probar porque, además de evitar las rozaduras, es un accesorio que puede hacerte sentir tan sexy como unas medias de encaje (y nunca deberíamos decir "no" a sentirnos sexy).



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