Hablemos de las parejas interraciales

Recientemente colgué un post en Instagram explicando un poco por encima lo lejos que estoy de lo que se considera “normal” o “éstandar”. La primera frase era “Yo no engaño a nadie: soy diferente y me atrae lo diferente”, y eso viene a algo de lo que voy a hablar hoy.

Mi pareja y yo pertenecemos a distintas etnias. Mis padres son nacidos y criados en Barcelona. Los suyos son nacidos en Vietnam e inmigrantes (con toda legalidad y desde hace más de 30 años) en Londres. Yo soy rubia y de ojos oliva, él es moreno de ojos castaños. Yo soy blanca como Casper, él es de tez más oscura como el café con leche. Diferente, ¿verdad? Contraste. Bien, pues quizá eso sea lo único que puede distinguirnos, además de nuestros géneros.

( una de mis fotos preferidas en el mundo mundial )

Nunca antes había tenido una relación con alguien de otra etnia y para mí, descubrir que es justamente esta relación la que más ha durado, la que con más pasión he vivido y la que me ha hecho conocer el verdadero amor (tanto en lo bueno como en lo malo) me ha hecho darme cuenta de varias cosas.

  1. La atracción se basa en el reflejo del alma al exterior.
    Y no puramente en el aspecto físico. Lo primero que me llamó la atención de mi pareja cuando le conocí fue el cúmulo de energía positiva que me transmitió y eso se reflejó en una sonrisa perfecta y permanente. Es difícil de explicar, pero lo que él es por dentro está directamente reflejado en su exterior, y eso le hace atractivo automáticamente. Ojos rasgados y labios gruesos aparte (yummy).
  2. La mezcla de culturas te abre la mente.
    No hace falta estar con una persona de otra etnia para llenar el vacío de cosas que no conoces, pero en este caso, siempre habrá diferencias culturales que te abrirán horizontes inexplorados y que completarán tus conocimientos, te harán más sabio, más empático, más comprensivo. Y no solo a ti, sino también a tu familia y a tus amigos.
  3. El lazo con tu pareja puede llegar a ser más fuerte que otras parejas de la misma etnia.No quiero que haya confusiones, y de hecho la intención principal de este post es dejar bien claro que no importa el color de la piel o la cultura de tu pareja. Pero sí es verdad que el hecho de que tu pareja sea de otra etnia no es de lo más común, y sentirse distinto o fuera de la norma siempre requiere un esfuerzo mayor para superar la breve fase de “qué van a decirme mis padres o mis amigos de él, qué van a pensar, ellos no están acostumbrados, no se lo van a esperar”. Por ambas partes en equidad, porque poca gente en su familia está casada o en pareja con una persona de otra etnia. En mi familia soy la única. Pero el punto es que estar fuera de la “norma”, que no ser la “típica” pareja, ha hecho que nuestro lazo sea más fuerte, más sólido, casi irrompible.

Rompiendo Estereotipos

Cuando vives en Londres durante un tiempo, una de las primeras cosas que te llama la atención es que es una de las ciudades con más variedad étnica del mundo. Y con variedad me refiero a que hay más etnias en un mismo barrio que especies de insectos en el parque de al lado y la mayoría de ellos, a diferencia de España, están completamente integrados económica, social y culturalmente, y los conceptos de respeto e igualdad están profundamente arraigados.. Igual que aquí, vamos *insertar cara de sarcasmo*.

Cuando nos mudamos a España, nos encontramos con comentarios —la mayoría de ellos por parte de amigos y familiares, sin ningún tipo de maldad— que me hicieron ver que los estereotipos que afectan a nuestra sociedad son, sin más, retrógrados y un pelín (sólo un pelín) racistas. Vamos a romper algunos de ellos:

  • Cuando vamos a un chino a cenar o hay un grupo de orientales hablando cerca de nosotros:
    “Dile que pregunte qué es este plato” o “¿De qué están hablando? Seguro que él se entera de todo”
Mi respuesta: Él sabe lo mismo que tú y que yo. Que tenga los ojos rasgados no le convierte automáticamente en Chino, ni eso signifca que sepa hablar Mandarín o Cantonés. Luego ven a darme el discursito de siempre de por qué metemos a todos los inmigrantes en el mismo saco, hipócrita.

  • Cuando llega alguien nuevo que no sabe de donde es o va a algún sitio a hacer un papeleo y entrega el pasaporte británico:
    "¿Pero él no es británico no?" 
Mi respuesta: Ha nacido en Inglaterra y su primera lengua es el Inglés. Sus padres nacieron en Vietnam y emigraron a Inglaterra. Pero ¿por qué demonios tengo que contarte toda la historia? Sabes leer y en su pasaporte pone United Kingdom. No tengo por qué darte más explicaciones, leches.

  • Cuando se enteran de que puede hablar Vietnamita, aunque yo haya insistido en que no se siente cómodo hablándolo fuera de su casa o con gente que no sean sus padres:“Pero enséñanos algo, que queremos aprender."
Mi respuesta: Si quieres aprender, se me ocurren mil maneras de hacerlo antes de pedirle a mi novio que te diga cuatro palabras —de las que ni siquiera vas a acordarte cuando te tomes otra cerveza— sólo para que te rías después y digas "¡Qué raro suena!". Tan raro como que, de pronto, tengas un interés súper auténtico por aprender vietnamita, ¿no? Me juego cincuenta euros a que hace dos minutos no sabías ni que existía. 


A fin de cuentas, no es necesario dar un discurso sobre por qué la etnia no importa pero sí la felicidad y la estabilidad que encuentres a la hora de tener una relación. Mi intención no es ni de lejos convencer a nadie de que las parejas interraciales son mejores, porque no es verdad, pero sí abrir un poco los ojos de aquellos que todavía lo ven como algo extraño o incluso hacer ver a los que siguen encerrados en unos estereotipos que estamos en el siglo XXI y la mezcla cada vez va a ir a más y a mejor.

El respeto, la empatía, el apoyo y el amor de los que nos rodean son los valores que debemos apreciar, contrariamente a otros valores superficiales que sólo son apreciables desde el exterior. Tengo la esperanza de que, algún día, dejemos de recibir miradas curiosas en la calle y empecemos a sentir que la gente piensa: "Esto no me encaja". Sea como sea, el hecho de que mi pareja y yo pertenezcamos a etnias distintas es una de las mejores cosas que me han podido pasar. He aprendido más de lo que nunca pensé que aprendería estando a su lado y pase lo que pase, nunca olvidaré la experiencia y el cambio de pasar a sentirme tan orgullosa de haber luchado con todos mis esfuerzos para que a nuestros ojos, la relación sea pura perfección.


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About Ingrid Cocoon

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1 comments :

  1. Tengo un par de cosillas que decir respecto a esta entrada:
    Primera, me encanta la foto de Tin solo. ¡Qué fotaza, nena!
    Segunda, Tin y tú sois OTP. Por varias razones pero la principal es que te hace feliz. Tendréis vuestras cosas, seguro, como toda relación social (ya sea de pareja o familiar, etc) pero al final del día se nota que os queréis. Y como amiga tuya, eso es lo más importante para mí, independientemente de si es inglés o vietnamita o de Marte.

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